La Comunidad consta de tres cuerpos principales, a saber: iglesia, convento y la parte del noreste, ocupada actualmente por oficinas municipales y por la torre del reloj. (Ver galería fotográfica)

Perspectiva aérea de Metztitlán, Comunidad en primer plano, la Tercena a la derecha y los Santos Reyes en lo alto

La IGLESIA. La Iglesia es de “nave rasa” y testero ochavado, presenta tres entradas desde el exterior, dos en su fachada larga, hacia la plaza, y una a los pies del templo, desde el diminuto atrio. Tuvo otra puerta hacia la sacristía y una hacia el corredor del claustro, además de la que comunica el zaguán con el vestíbulo de los pies de la iglesia, según puede apreciarse en la planta arquitectónica. Si tuvo coro a los pies de la iglesia se accedía a él por una escalera incrustada en el muro contiguo al convento; dicha escalera continuaba hasta la parte superior del edificio; no se puede afirmar la existencia de coro alto porque no hay perforaciones en los muros que indiquen la existencia de viguería; solo quedan dos huecos, uno a cada lado, que pudieron haber recibido la viga extrema del entrepiso del coro o el pasamanos del barandal. Una pared de mampostería separa actualmente el espacio del sotocoro de la nave del templo, pero no pertenece a la época de construcción del edificio. El único ejemplo de coros de las iglesias de los cartujos, como en la Cartuja de Miraflores en Burgos o en la de Granada.

No quedan restos de la existencia de arco triunfal que separase la nave del presbiterio. Este último se situaba en lo alto, según lo demuestran los bloques de mampostería que todavía no han podido ser destruidos, en la parte baja de los muros de esta zona del edificio. Los únicos vestigios de ornamentación dentro de la nave son dos fragmentos de aplanados con pintura en el abocinamiento de una de las puertas que dan hacia la plaza; se trata de dibujos lineales en grisalla, sobre fondo negro, derivados de los grutescos renacentistas según el estilo que había de hacerse tradicional novohispano.

Las paredes de la iglesia son de cerca de dos metros de grueso en toda su altura, no se producen aquí los estrechamientos del muro en la parte superior que darían cabida en otros lugares, a los mal llamados “pasos de ronda”, siendo que dichos escalonamientos ascendentes se deben a razones puramente constructivas en la mayoría de los casos. Las paredes del templo de la Comunidad son de grueso constante y no aparecen tampoco contrafuertes en su perímetro, lo que indica que no estuvo techada con bóvedas que produjesen empujes, es decir fuerzas inclinadas. Dada esta situación, la cubierta del edificio debió ser de materiales perecederos, madera y palma seguramente o tejamanil o cualquier otro sistema constructivo regional. No quedan señales de arranques de arcos de mampostería ni perforaciones en los muros por entrada de viguería porque los remates superiores de la paredes están destruidos: debido a esta situación la techumbre pudo haber sido de armaduras de madera, hechas con rollizos, apoyada sobre la parte superior de los muros y con voladizos en saliente para desalojar el agua de las lluvias. Es difícil que se hubiera introducido en la villa el sistema de techado con teja dado lo temprano de la fecha de construcción y que en la actualidad. La teja sigue siendo escasa en la región.

La orientación del ábside es hacia el norte; al oriente se sitúa la explanada de la plaza Victoria; al sur un pequeño atrio, bardado y con almenas;y al poniente, se halla el convento. Posee, por lo tanto, el volumen de la iglesia, dos fachadas exentas de construcción: la sur y la oriente, y una tercera, la del ábside, hacia el norte, que aparece libre en la mayor parte de su desarrollo, ya que de su ochavo nor-oriental sale el volumen que ocupan las oficinas municipales.

La ESPADAÑA. Otra particularidad del templo de Comunidad es la enorme espadaña que se levanta sobre el muro contiguo al convento; su silueta y su sonido sobresalían del techo de la iglesia. Es la primera espadaña de la región que habitualmente no construían torres. Como ella, destacan las del convento de los Santos Reyes de Metztitlán, hoy mutilada al quitarle los antepechos, la de Molango y la de Tlanchinoltipac, las dos últimas aisladas; tres ejemplos de la primera importancia dentro de la arquitectura de México.

Los cuatro vanos de la espadaña de Comunidad tienen arco de medio punto y desplantan en la actualidad desde niveles diferentes; la pendiente de la cubierta penetraría por los huecos para desaguar sobre el techo del convento, es probable que se haya perdido parte del relleno que enrasaba el piso de estos huecos; de no ser asíesta solución no sería satisfactoria en lo constructivo. Debemos de aceptar que el edificio se termino totalmente,entre otras razones porque los restos de pintura de la puerta de la iglesia muestran un acabado final que no se hubiera aplicado sin haber terminado la estructura y la cubierta.

FACHADAS. La fachada larga que da al oriente, por situarse de cara a la plaza, tuvo más importancia que la fachada sur a los pies de la iglesia, que tradicionalmente es la principal. Dicha fachada oriente tiene dos puertas de acceso, y por lo menos una de ellas conserva vestigios de pintura mural, sobre los restos de enlucidos del abocinamiento; ambas entradas indican que era mayor la afluencia de feligreses desde la plaza que desde el atrio que antecede a la fachada principal. La disposición particular del edificio llevo a una solución que puede considerarse como antecedente de la doble portada de los conventos de monjas. No quiere decir esto que los alarifes se hayan basado en Comunidad para resolver las iglesias de los conventos de monjas de Nueva España, pero si que a necesidades de usoparecidocorresponden soluciones semejantes. La fachada sur se resuelve según el modo que ha de hacerse invariante durante todo el virreinato a pesar de los cambios de estilo, es decir, sobre el vano de la puerta se abre la ventana que ilumina el coro. No se conserva vestigio de la ornamentación exterior de ninguna de las portadas de la iglesia, las dos que dan hacia la plaza estuvieron cubiertas por las habitaciones, hoy demolidas, que aparecen en la planta publicada en el Catálogo de Construcciones Religiosas del Estado de Hidalgo. En cuanto a las ventanas de la misma fachada solo quedan vestigios de dos de ellas, a gran altura.

Buscando un ritmo lógico, el máximo de ventanas que pudo haber tenido esta fachada es de cuatro o cinco, que junto a la del coro suman cinco o seis, como total en la nave, todas menos una en el costado oriente, hacia la plaza. El interior era un lugar en penumbras.

Comunidad. Fachada Oriente, hacia la plaza Victoria.

CONFESIONARIO DE MURO. Es probable la existencia de “confesionarios de muro” al menos de uno, en la misma pared de la espadaña. Para comprobar completamente su presencia es necesario remover gran cantidad de escombros que cubre toda la nave, hoy convertida en establo, y buscar las entradas desde el convento, actualmente utilizado como cárcel municipal. Este tipo de confesionarios a los cuales, el confesor penetraba desde el convento, y el feligrés desde el templo que se habían de hacer presentes en muchos edificios novohispanos durante el siglo XVI, tiene como antecedente conocido, a la iglesia de los Jerónimos de Belén, en Portugal según la planta que presenta Kubler, fechada antes de 1516.

Y en el mismo muro, igual en Belén que en Comunidad, hay un pasillo embebido dentro del grosor; en Comunidad contiene la escalera para subir a las bóvedas.

Durante el levantamiento del edificio de Comunidad en tramos al pasillo de la escalera desde la parte superior del muro. A 6.60 metros, mas abajo del nivelsuperior del muro que llega hasta la espadaña, encontramos una puerta tapiada que hubiera podido conducir al coro alto del templo. No bajamos se puede bajar más porque el escombro tapa el túnel.

En la iglesia dominica de San Esteban de Salamanca existe un confesionario como los d el arquitectura mexicana del siglo XVI es conocido como “el confesionario de Santa Teresa”. Dicho edificio es de los siglos XV y XVI, es decir, contemporáneo del de Belén y ambos anteriores a los americanos.

EL CONVENTO. No fue hasta 1548 que Felipe II ordenó seguir un esquema uniforme para la traza de los conventos americanos, y como es sabido, estas células reales se hacían, muchas veces cuando ya la experiencia práctica había comprobado la bondad de una solución. Ahora bien, si las fechas que tenemos son correctas, Comunidad se estaba construyendo diez años antes que esto ocurriera, lo que quiere decir que fue uno de aquellos edificios, que en vez de seguir normas, pudieron haberlas implantado.

El convento está construido en una sola planta, ordenada toda ella, en torno a un patio de arcos semicirculares. Ya hemos mencionado que al oriente del convento se sitúala iglesia y que hacia el poniente abre su profundidad una ladera inclinada. Tanto hacia el noroeste hacia el sur, también el terreno es bastante pendiente, y solo queda en plano la mitad oriental de la fachada norte, que está en ruinas corresponde al lado poniente hacia la barranca, el resto conserva las bóvedas de medio punto en su techumbre.

El CLAUSTRO. El patio central es rectangular, trece metros y medio por dieciséis metros, con cuatro arcos por lado, todos ellos de la misma altura. Los arcos de los tramos cortos son semicirculares, mientras que los de los largos se deforman en la clave, cuyo intrados se vuelve horizontal para resolver la mayor amplitud del claro, se trata de un defecto de construcción que demuestra poca habilidad en la realización de la idea arquitectónica.

Refiriéndose al claustro de Comunidad. Diego Angulo comenta que su interés reside en “la sección semicircular de sus arcos que se unen con las columnas sin moldura intermedia alguna”, o sea , sin imposta ni capitel, “los arcos de sección semicircular y sin las más leve moldura –dice más adelante el mismo autor- obedecen al sistema salmantino empleado en monumentostan importantes como los conventos de las Dueñas y de San Esteban, lo que, en realidad era una supervivencia del gótico frente a la sección rectangular clásica; pero lo importante es la trascendencia que había de tener en la arquitectura mexicana. Enriquecida esta sección con estrías, se emplearía en el siglo XVIen las catedrales de México y Puebla.

No es aquí lugar para juzgar ni esta continuidad de la columna y el arco es exclusiva del gótico, porque también hay ejemplos de esta ordenación en el renacimiento italiano de la primera mitad del siglo XV, aunque con molduraciones, diferentes, pero si para aclarar que los arcos del claustro de Comunidad no son de sección semicircular, sino ultra semicircular, y que su sección no corresponde con la figura que el autor presenta en la pagina 124 del tomo I de su libro multicitado. El error ha sido sostenido por otros escritores, sin duda fundamentados en ángulo y él a su vez debió basarse en el dibujo publicado en el Catalogo de construcciones religiosas del estado de Hidalgo, que junto a la planta general, es la única representación gráfica publicada hasta ahora del inmueble; por lo tanto, el magnifico apunto de José Antonio Rodríguez no pudo ser bien interpretado por lo poco común de la forma de la arteria.

Lo que hace excepcionales estos arcos, además de la continuidad columna-arco es que esta especie de baquetones se incrustan en la concavidad del machón que los recibe y los abraza, y que dicha concavidad se levanta vertical y gira con el arco produciendo una fachada plana, sin moldura alguna hacia el centro del patio y hacia el pasillo del claustro. La impresión estética que producen es de rusticidad y de fuerza.

Comunidad. Corte por el claustro

Distribución. El corredor del claustro limita al oriente con el muro de la iglesia, ahuecado éste por la escalera que llevaba hasta el techo y no sabemos si al coro de la iglesia. Paralelo a cada uno de los otros tres lados del claustro se dispone una crujía techada con bóveda del cañon corrido. La crujía sur está formada por un vestíbulo interior o zaguán del convento y por una habitación amplia y alargada, de pavimento elevado sobre el del resto del edificio; contuvo seguramente las celdas de los escasos frailes que vivieron allí, tiene una vista hacia la vega de Metztitlán, desde sus ventanas de arcos conopiales. La tercera crujía, al costado poniente, se encuentra en ruinas; dado lo agreste del terreno. La bóveda de cañón se construyó sin estribos y ésta fue, seguramente, la causa del derrumbe de dicha sección del edificio, aunque no sabemos con certeza si ocurrió en el siglo XVI o posteriormente.

De este rectángulo que nace en el patio y se amplía hacia fuera, sobresalen dos cuerpos más, uno adosado al ala norte que conserva restos de la cocina, lo cual define la posición del refectorio próximo a la esquina noroeste del inmueble.

Habitación de la espadaña. El otro saliente se sitúa frente a la puerta del zaguán del convento, sobrepuesto al alfiz del arco de la entrada. Este cuerpo adosado ostenta fragmentos de pintura de estilo semejante al que ornamenta el convento de los Santos Reyes, fue agregado cuando Comunidad no era ya convento. De la parte superior sobresale una pequeña espadaña con el bajo relieve de un caracol prehispánico, símbolo de Metztitlán.

La observación de las ruinas de Comunidad muestra varias etapas de construcción, la primera de ellas comprende la iglesia y el patio, con sus corredores y las tres crujías que van paralelas a ellos. No está claro si el saliente de la cocina fue edificado al mismo tiempo, pero si es clara la sobre posición de la crujía del frente del convento.

La puerta del zaguán del convento y las ventanas de arcos conopiales de la misma fachada, junto con las arquerías del claustro y con una gárgola son las únicas partes que quedan con trabajos de cantería. El labrado de dicha puerta tiene la ordenación clásica de jambas rectangulares, desde el basamento hasta la imposta del arco rebajado y del alfíz rectangular. La portada muestra en el centro del alfíz una relieve rectangular con la cruz y los símbolos de la pasión.

El uso que podemos definir en la zona conventual, es hacia el norte, sacristía y cocina; próximo a esta última debió de situarse el refectorio, posiblemente hacia el poniente, en la esquina del edificio. Al frente, es decir al sur, las celdas para los frailes. Queda una parte de la crujía poniente sin que le hayamos asignado uso, pudiera haber sido utilizada como escuela. Ahora ya podemos precisar que el edificio, a pesar de la magnificencia y el aspecto de fortaleza de su estructura, era pequeño .

El túnel. Al estar midiendo la fachada poniente del convento, encontramos un túnel, cuya entrada se abre en el muro de contención que soportaba a la crujía derrumbada. Dicho túnel, de techumbre de cañón corrido inclinado y escalera ascendente penetra hasta el claustro; hoy se usa para eliminar las aguas negras del edificio, pero en otra época debió de servir de comunicación entre el convento y la parte baja del terreno. Es urgente protegerlo para que no acabe de destruirse.

La gárgola. También encontramos entre las piedras sueltas de una barda, una gárgola, que a semejanza de las existencias en los Santos Reyes y en la Tercena, y en otros edificios de la región, tiene la forma de un animal fantástico, cuyas fauces se abren para desalojar el agua de la cubierta. El fragmento extremo de la gárgola conteniendo la cabeza, aunque rota, la depositamos para su custodia, en el convento de los Santos Reyes. La gárgolas en forma de cabeza de águila, son frecuentes en la zona geográfica.

¿Capilla abierta?. El volumen de la presidencia municipal y del reloj de la Villa es interesante también. A pesar de haber acondicionado para estos usos y modificado sustancialmente, posee restos de lo construido en el Siglo XVI. Conserva el paramento norte y su perfil almenado, de los cual podemos inferir que pudieron estar almenadas otras zonas del edificio. En cuanto a su posición con respecto del resto del inmueble no es posible establecer más nexo que el de su cercanía con el ábside de la iglesia, de uno de cuyos ochavos surge, a escuadra con él. Esto hace que su frente mire hacia la plaza Victoria, formando un ángulo abierto de ciento treinta y cinco grados, con el muro de la iglesia, como si entre los dos tratasen de abrazarla explanada.

El único género de construcción que sigue directrices semejantes, en el resto de los conventos de Nueva España, son las capillas abiertas, pero es muy aventurado sugerir que esta parte del inmueble pudiera haber contenido la capilla abierta de Comunidad. Tiene dos pisos de altura con techumbre de pequeñas bóvedas en los niveles, los cuales no permiten la amplitud que una capilla abierta requiere.

Es necesario efectuar en esta zona del edificio un estudio arqueológico buscando pavimentos, ventanas, cimentaciones y sobreposiciones de construcción; y restos o lienzos de pintura mural, que pudieran incluso, descubrir aspectos no solo de la arquitectura, sino de la pintura y de la vida de aquellos tiempos.

Conclusiones. El edificio de Comunidad era muy pequeño si lo comparamos con el común de los conventos del Siglo XVI y el desarrollo de Metztitlán, que fuera elevado a la categoría de priorato, en 1541, lo hacia insuficiente. Como estaba rodeado de barrancos no pudo crecer en extensión ni hubiera permitido lo rústico de su construcción un segundo piso.

La habitación de “la espadaña”, sobre puesta a la portada del convento indica que la construcción siguió en uso, si no como convento , como locales de servicios, lo cual comprueba que no fue abandonado como se suponía hasta ahora.

Tampoco fue “una terrible creciente del río venados” lo que destruyo el edificio y motivo su abandono. La construcción de los Santos Reyes se debió a la necesidad de dotar a la Villa de un edificio acorde con la importancia local y regional que llegó a adquirir el lugar. Después de esta experiencia arquitectónica infortunada, porque Comunidad no podía crecer, no tiene nada de extraño que se haya recurrido a buenos arquitectos para levantar el nuevo convento, sin improvisaciones y con las previsiones de zonas de crecimiento que son necesarias en todo proyecto bien resuelto. Y aunque todavía desconocemos los nombres de quienes levantaronel segundo convento, su arquitectura demuestra plenamente la calidad del proyecto con que fue concebido y ejecutado.

No se piense por el comentario anterior que Comunidad es un edificio de poca importancia; interesa por su rusticidad, por su expresividad plástica y por lo temprano de la fecha de su elaboración, de 1537 a 1539 o 1540. Asombra la altura de de sus muros en la esquina noroeste, ya en ruinas, y la reciedumbre de la iglesia; el edificio sigue en uso pero indigno. Necesita de conservación y consolidación estructural. Puede ser el edificio más antiguo del Siglo XVI que queda en pie en todo el país, hasta ahora no sabemos de otro anterior. Debe dedicarse a objetivos mas dignos que cárcel y corral, pero antes de que se caiga, o de qiue lo acaben de destruir y no después.

Recientemente, hará cuatro o cinco años (1978), se destruyo intencionalmente parte de la crujía de la cocina, seguramente que con el material delderrumbe se edifico “la flamante” y absurda presidencia municipal que, además, tapa la vista del convento desde la vega.

Antes de terminar , insistimos en que la disposición general del edificio con la iglesia de dos puertas gemelas hacia la plaza, situadas en su costado oriental y la situación de la entrada principal del templo y del convento, hacia una barranca, demuestran que no se siguieron los esquemas arquitectónicos que aparecen en los demás monasterios del Siglo XVI; esta situación confirma la antigüedad de la fábrica con relación a los de Molango, y Atotonilco el Grande. Comunidad es la construcción más antigua que ha llegado a nosotros, comparada, claro esta, con los otros grandes conventos de la región y no sabemos si también en relación con las pequeñas iglesias de los pobladores menores.

Galería Fotográfica

Fuente: Cuadernos de Arquitectura Virreinal , Siglo XVI, Metztitlán, Hgo. UNAM- Facultad de Arquitectura, División de Estudios de Posgrado/ Juan B. Artigas.

 

URL: http://www.metztitlan.com.mx | eMail: contactos@metztitlan.com.mx
Copyrigth © 2005, 2006, 2007 Todos los Derechos Reservados AMG-JAL